Mis vacilaciones cobardes; mis vicisitudes fútiles; mis tentativas de calar en tu corazón; mis discursos pueriles; mis argumentos falaces; mis tésis demasiado débiles; la ideología que hace de soporte a las inventivas de mi pensamiento; mi visión de mundo sin palos pal puente; mis inválidas inclinaciones políticas; mi insaciable deseo de saber; mi incontenible impulso imaginativo, el cual consiste en abandonarme a la pesadilla creadora; mis párrafos mal estructurados; mis oraciones que a veces son innecesariamente largas; mi ortografía escrupulosa; mi queridísimo punto y coma; aunque tristemente, todo palidece ante las superiores razones del resto; nunca se escala de puesto en la jerarquía rígida de la existencia.
Jálame del pelo hacia el último escalón oscuro, figura amada que me dio la vida. Al final podré arrebatarme la respiración con la caricia de un arma blanca o con un salto decisivo; en el transito a la negritud más oscura después del parpadeo final; la película de mi existencia pasará frente a mis ojos; ¿Me quedaré dormido en tina teñida de rojo, o atravesaré el engañoso pavimento?; Tal vez me fundiré con los ramajes de un arbol doliente en la comunidad de suicidas del segundo giro, en el séptimo círculo del infierno; Quizás mi existencia material se privará de la fuente definitiva de luz que produce el movimiento de mi cuerpo cansado: el alma; lo que definitivamente espero: el despojo de la facultad de conjugarme con verbos "ser y estar".
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