sábado, 30 de agosto de 2025

no es la sangre de Jesús

no más borrachera

                                  no más

por lo que más quieras

                                 no más 

aunque te lo implore

                                 no más 

aunque te palpite

                                 no más  

ha llegado la hora puerta

del derrame monumento

lágrimas abisales,

peces horribles del cretácico

o letras, o lindes

caerán como granizos desde tus cuencas mudas

alejarte del pasado esperpento

pero para

en serio, para 

¿de qué?

de eso, para

  espera

                                no más.

                         no más.

                 no más cómodos recesos

                     de noche, el lecho

                     de ideas dilatadas

      del drástico acallamiento de las olas

qué conectan tu abismo con la superficie, 

en el espanto terrible 

de saberse adormecido

por la embriaguez del mundo, 

                                      no más.

del hipo salvaje pequeños infartos;

                                      no más.

de los sueños febriles descenso al infierno

                                      no más. 

                               Ya tuve suficiente.

Que las horas estallen

la úlcera de mis resquemores

Cortaré la garganta

a los versos de Baudelaire

"Embriagaos, para no ser los esclavos martirizados del Tiempo"

                                Ya tuve suficiente.

Me abriré el pecho con un cuchillo

Sacaré los lunares de carne 

las espinillas, y las costras

piedras, tapones de ducha

flojera le dicen, pero 

es un esfuerzo esperanzado

                         espantoso

subir la pendiente

con una bola de costra al hombro

excremento de escarabajo

cuanto trabajo en hacerse uno mierda

                                se repite

                                Ya basta. 

se repite

de sumergir la cabeza

               se repite

en benditeras de sangre cristiana

                              se repite

bautizos que preparan la entrada al infierno


domingo, 24 de agosto de 2025

miércoles, 8 de noviembre de 2023 estoy tranquilo

Estoy tranquilo, y eso que 2019 no ha sido superado. La mirada subterránea ha cincelado las ideas como si fuesen esculturas de mármol, lo que las vuelve más ligeras de lo que alguna vez fueron.

 Sin embargo, siempre hay algo extraño y molesto que las subyace: lechugas entre los molares; astillas bajo las uñas; espinas entre las costillas. Qué se yo.

No sé si debería mirar dentro de mi cuarto de noche. Estoy tranquilo. Respiro con suavidad el aliento del mar nocturno; rico, refrescante, como frío y doloroso. 

Al menos respiro, me digo; y como el agua dulce de un lago hermoso, la serenidad me abraza y me repito en silencio "estoy tranquilo", pero mi problema es el azúcar disuelta en el agua.

¿Que no son los intersticios siniestros, sino las brasas eternas de la culpa? Quise creer que el viento del litoral sería capaz de enfriarlas hasta su extinción, pero, a este paso, mi bosque se verá reducido a cenizas.

En esta noche de oleajes a la distancia, me encuentro recostado en una cama que no es mía. Unas ligas de ansiedad me estrangulan los pulmones, dos pasas. El asma ha venido para quedarse ¿Lo he llamado yo? 

Estoy tranquilo.

Entre tanto, los pequeños incendios le sacan provecho al mal dormir. Me arde la garganta. Cansa masticar el chicle de los ayeres tan seguido, y despertar en estos sitios remotos, abandonados por todos, menos por mí.

Hace tiempo que no me sentía tan tranquilo. Este cuerpo maltratado por los vicios vino a descansar a estas latitudes, escapando de todos aquellos que le han puesto clavos en las manos. No esperaba que le siguieran como una estela pestilente. Lucifer crucificado no puede bajar de su cruz. 

La música y la literatura se estaban quedando sin herramientas. Ya estaba siendo difícil maquillar la brea del alma con vaselina. Que bueno que viniste, así, en el futuro, todos podran seguir penetrádote con sus miembros de gato y preñandote de dolores que te corresponden por ser culpable de vivir tú vida.

Ojalá el lenguaje pudiera hacer literaria justicia a la intención de representar la enfermedad que padezco. Las incondicionales manos que fueron capaces de venderme por treinta monedas de plata no abrieron la herida. La primera traición fue mía. La resolución final de Judas Iscariote ha sido tomada por mi cuerpo como la forma correcta de resolver el conflicto.

Algun día. Mientras tanto, estoy tranquilo.



29 de abril, 2025

He perdido el sueño en más de una ocasión. Repito. Se repiten las conductas. Me entristece. Vuelve a Ocurrir. Conducirme hasta morir de su...