lunes, 21 de abril de 2025

¿algúna vez hubo control?

hace unas cuantas cuadras, 
vueltas a la manzana 
si es que no antes
perdí el control, 
extravié el joystick 
y extraje sin cuidado, 
como pelusas del metro, 
neuronas, 
limones arrugados, 
que barrí con un escobillón verde, 
y las vertí sin cuidado
      en un frasco al 
            que le introduje 
                 un líquido purpúreo
                                      
cuando la luz se abría paso, 
a través del algodón en el cielo.
ay... las metas... a largo plazo... 

recién remendaba
este cuerpo tijereteado
harapos, jirones y andrajos 
que he de coger de nuevo 
cuando vuelva a besar el suelo
y sigue costando

y sigue costando
aun voy, de ir, yendo, 
y camino por el camino, y
me pongo a correr, corro 
y ocurre lo que ocurre 
cuando hay imprudentes apuros
las caídas y las recaídas, 
los velos y los desvelos 
círculo infinito de tropiezos y fracasos,
y los ojos negros y los muertos de mi memoria
y las envidias de los que disfrutan su juventud,
de los que se fastidian por llegar a la hora duchados y bastaron cinco minutos
y yo con agujeros en el poleron y las zapatillas rotas, y el alma rota y la micro y el metro de dos a tres horas y Venturini qué me maldijo con este rabiar insostenible insoportable prosa sin puntos ni comas émesis escritoral en las que se me sube la bilis como la tinta del lapiz angustia que bajó desde el sueño apolineo ahora en la embriaguez del dios Vaco a este cuaderno quejumbroso cenagoso y contraproducente en el que ojalá desmembrarme y depositarme letra por letra

29 de abril, 2025

He perdido el sueño en más de una ocasión. Repito. Se repiten las conductas. Me entristece. Vuelve a Ocurrir. Conducirme hasta morir de su...